Como es de suponer, esta investigación, para recabar Martires malagueños pruebas de testigos y documentos de archivos, tiene unos gastos económicos que han de solventar las personas y entidades cercanas a los presuntos mártires, como son los pueblos que le conocieron, las parroquias en las que realizaron su ministerio o desplegaron su vida cristiana, y las familias a las que pertenecieron, que guardan su legado espiritual.

La Iglesia de Málaga necesita recordar a sus mártires, que tiene tan olvidados, para no desertar de los frentes que le plantean la nueva evangelización.

Este recuerdo, sin duda, sagrado corazon de rondasupondrá conocer sus circunstancias y el testimonio valiente que ellos dieron, y con toda seguridad estimulará, si no derramar la propia sangre, sí "al testimonio silencioso y heroico –como dice Benedicto XVI- que no es menos significativo, de tantos cristianos que viven el evangelio sin componendas -día tras día- cumpliendo su deber y dedicándose generosamente al servicio de los pobres. Este martirio de la vida ordinaria es un testimonio muy importante en las sociedades secularizadas de nuestro tiempo"

La memoria viva y operante de los mártires será el mejor estímulo a la fidelidad y al verdadero apostolado.