Nació en Atajate (Málaga) en 1864. Hijo de Antonio y Verónica. Era el segundo de diez hermanos. Vocación tardía, era coadjutor de la Parroquia de los Remedios de Estepona. Modelo de caridad y de celo apostólico. Algunas veces volvía a casa sin pantalones debajo de la sotana porque se los había dado a un pobre.

Fue detenido el 6 de noviembre de 1936 por milicianos de la F.A.I. de Casares y de Málaga con un “vale por un cura” y llevado a la cárcel del pueblo. La noche del día 11 del mismo mes, se presentó una patrulla, capitaneada por un tal “Libertario”, que lo llevó a la carretera general Cádiz- Málaga, y en el sitio conocido por los Llanos, fue asesinado. La saña de sus verdugos fue tanta que fueron mutilándole poco a poco para que blasfemara de Dios y pisoteara un crucifijo, pero él decía: “¡Cómo voy a negar a Dios, si realmente existe!”. Y como se negaba a blasfemar, le cortaron primero las manos, después las orejas, y los genitales, que se los metieron en la boca cuando abrasado por la sed pidió agua. En su muerte intervinieron cinco o seis vecinos de Estepona, entre ellos, el conductor del coche. El ex alcalde Felix Troyano, cuando supo que había sido fusilado fue a donde estaba su cadáver, recogió las gafas y 75 céntimos encontrados en su bolsillo. En la parroquia de Estepona hay una lápida que lo cita, y en el Barrio Solís tiene dedicada una calle con su nombre. En su exhumación presentaba heridas por armas de fuego y blancas. Su cadáver se halla enterrado en el cementerio de esta villa. Su defunción está inscrita en el Registro Civil de Estepona.