Nació en Villanueva del Trabuco (Málaga) en 1897. Fue ecónomo de Sayalonga, cura de Mollina, y de Villanueva de Algáidas. Vivió pobremente con su madre, muy mayor y enferma, y la asistenta. Arregló en la parroquia un saloncito-escuela, en donde daba enseñanza a 25 niños, los más pobres del pueblo, y además les daba el desayuno y el almuerzo. Le aconsejaron que se marchase del pueblo, por temor a lo que le pudieran hacer, no tanto los vecinos del mísmo sino los pistoleros que venían de fuera. Por esto se refugió en Málaga, pero un día un miliciano del pueblo, que conocía a la criada, Tadea Sánchez Pérez, la siguió y con otros de su condición lo sacaron de la casa para llevarlo al cuartel de la Trinidad y lo mataron al día siguiente.

Fue asesinado en Málaga en el cementerio de San Rafael por vecinos del pueblo. Su madre, Natividad Gallardo Fernández, de 76 años, declaró en el consejo de guerra de uno de los principales asesinos, que habitando en Málaga, en calle Ventura Rodríguez, nº 16, se presentaron cinco milicianos y dijeron a su hijo que los acompañase para ir a declarar al cuartel de la Trinidad, donde estuvo todo el día y fue torturado por ser cura, hasta la noche de su asesinato.También dijo que una vez efectuado su asesinato volvieron tres de los asesinos, para registrar la casa, llevarse la máquina de escribir, una cartera con mil pesetas, dos medallas de plata, un retrato de familia y una navaja de afeitar. Al entrar las tropas nacionales detuvieron a los asesinos y antes de fusilarlos le preguntaron a la madre del cura, qué quería para ellos, y ella respondió: "Igual que mi hijo que está en el cielo, perdón. Como Jesús perdonó a sus enemigos que le crucificaron, porque no sabían lo que hacían".