Casado, registrador de la Propiedad. Detenido en el hotel donde se hospedaba, en la noche del 5 de septiembre, después de arrebatarle una importante suma de dinero, procedentes de los fondos correspondientes a la liquidación del impuesto de Derechos Reales, le llevaron al bosque de "Perné", término de este pueblo, en cuyo lugar le dieron muerte, quemando su cadáver. Es de resaltar en este muerte que la víctima llevaba poco tiempo en el pueblo, donde no tuvo actuación política de ninguna clase. Sólo era conocido por la asiduidad a las prácticas religiosas y como hombre extraordinariamente caritativo.