Nació en Cómpeta (Málaga) el 6 de marzo de 1874. Era el mayor de los cinco hijos de José y Francisca. Ingresó a los diez años en el Seminario de Málaga, donde cursó la carrera sacerdotal. En junio de 1899 fue ordenado sacerdote con 25 años de edad. Su primer destino fue en 1906, coadjutor de los Mártires de Málaga; en 1925, cura regente de Istán; más tarde con carácter provisional, párroco de Cómpeta. Después de 1932 celebraba la Misa todos los sábados. En 1936 ya era párroco de Macharaviaya.

El 21 de Julio, el "cura Cerezo", como familiarmente se le conocía, fue encarcelado y torturado, dejando su cuerpo maltrecho y su cara destrozada. Una noche le sacaron de la prisión y le llevaron al cementerio, donde le hicieron meterse en una fosa amenazándole de muerte, a fin de que dijera dónde tenía el dinero. Pero como no consiguieron su objetivo, el día 7 de agosto le sacaron definitivamente para asesinarlo en el partido denominado "Roldán" del término de Almáchar, más concretamente en la hoya de "Los carabineros", apareciendo su cadáver con un letrero que decía "cura de Macharaviaya". Su actitud durante las torturas fue de una incomparable paciencia; y cuando algún feligrés suyo fue a verlo por la rejilla de la cárcel y le preguntó qué le había ocurrido, pues tenía la cara destrozada, él —perdonando y aún ocultando a sus verdugos— respondía que se había caído de la cama, mientras dormía. Los autores de su asesinato fueron identificados.

En la exhumación fue identificado por estas señas: Cuerpo robusto, buena talla, barba dejada de dos semanas, la americana que habitualmente vestía, pantalones de color café, zapatos bajos y negros, y, sobre todo, por la "coronilla" y por la posición de los dedos de sus manos en forma de cruz.